Ana Lorena comparte cómo la Estrategia Intersectorial Mano a Mano transformó la vida de su familia en Sibinal
En el municipio de Sibinal, San Marcos, doña Ana Lorena, madre de tres hijos, comparte cómo la Estrategia Intersectorial Mano a Mano ha cambiado la vida de su familia gracias al apoyo recibido del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES).
Su hogar fue beneficiado con la instalación de un piso de concreto en sustitución del de tierra, un filtro purificador de agua y la Transferencia Monetaria Condicionada (TMC) del programa Bono Social. Estos apoyos han contribuido a mejorar las condiciones de vida de su familia y a brindar un entorno más seguro y saludable para sus hijos.
Los beneficios llegaron a su hogar luego de ser identificada por el Registro Social de Hogares (RSH), una herramienta que permite focalizar la atención de los programas sociales para que el apoyo llegue a las familias que más lo necesitan.
Para doña Ana Lorena, tener un piso de concreto significa ofrecerles a sus hijos un hogar más digno y limpio. Además, contar con un filtro purificador les permite consumir agua segura todos los días, lo que ha ayudado a prevenir enfermedades y proteger la salud de toda la familia.
El Bono Social también ha representado un respaldo importante para atender las necesidades del hogar. Con este apoyo económico puede llevar a sus hijos a sus controles de peso y talla en los servicios de salud, apoyar su permanencia en la escuela y cubrir gastos esenciales, como la compra de medicamentos cuando es necesario.
"Antes mis hijos se enfermaban con frecuencia porque jugaban sobre el piso de tierra y no teníamos agua limpia para tomar. Ahora vivimos mejor y el bono nos ayuda cuando más lo necesitamos", expresa Ana Lorena.
Su historia refleja el propósito de Mano a Mano que es brindar una atención integral que responda a las diferentes necesidades de las familias mediante acciones coordinadas que fortalecen la salud, la alimentación, la vivienda y la protección social.
Como la de Ana Lorena, son miles las historias de familias guatemaltecas que hoy reciben el acompañamiento del Estado a través de programas sociales que buscan reducir las brechas de pobreza y generar mejores oportunidades para su desarrollo.
El testimonio de Ana Lorena demuestra que, cuando las instituciones trabajan de manera coordinada y el apoyo llega a quienes realmente lo necesitan, es posible transformar la vida de las personas y abrir nuevas oportunidades para las comunidades.
El MIDES reafirma su compromiso de continuar trabajando de la cerca con las familias guatemaltecas, impulsando la Estrategia Intersectorial Mano a Mano para mejorar su bienestar, fortalecer su desarrollo y contribuir a la construcción de un país con más oportunidades para todos.
