Conmemoramos la herencia cultural del maíz, alimento sagrado de los pueblos indígenas

En 2014, el maíz fue declarado Patrimonio Cultural Intangible de la Nación con el objetivo de promover su protección, conservación y salvaguarda, por ser un elemento de identidad cultural de los guatemaltecos. 

El maíz en la cosmovisión de los pueblos indígenas, comunidades locales e idiosincrasia de los guatemaltecos no es únicamente un alimento: es herencia, es raíz, es vínculo con nuestras culturas originarias y con la tierra. 
 
Es un legado cultural que se ha mantenido vivo a través de los siglos, siendo transmitido de generación en generación.

Este valioso cultivo es el alimento sagrado de la cultura Maya y representa un vínculo con la tierra. Se ha convertido en uno de los tres cereales más importantes, junto con el trigo y el arroz, y juega un papel crucial en la alimentación de la humanidad.

El maíz cultivado, que actualmente se conoce, surgió de una planta denominada teocintle. El teocintle tiene varios tallos y el maíz cultivado sólo tiene uno.

Esta planta se encuentra distribuida en Mesoamérica, principalmente en Guatemala y México. También existe una especie en El Salvador.

Guatemala cuenta con el cultivo de diversos tipos de maíz, incluyendo el maíz blanco, amarillo, rojo y negro. Cada uno de ellos aporta no sólo distintos sabores y texturas, sino también diversidad cultural y tradicional en la gastronomía nacional.

Autora: Jenniffer Mancilla

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