Consejos para la salud pulmonar de los adultos mayores

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Las enfermedades respiratorias representan un riesgo significativo para las personas mayores, especialmente durante épocas de frío y lluvia, esto se debe a los cambios naturales que ocurren en su organismo con el tiempo. 

Entre las enfermedades más frecuentes de la persona mayor se encuentran las infecciones respiratorias agudas, el asma, la tuberculosis, el COVID-19, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la neumonía y el cáncer de pulmón.  

Con los años, los adultos mayores enfrentan una disminución en la eficacia del sistema inmunológico, lo que los hace más vulnerables a padecer de enfermedades respiratorias y a sufrir sus complicaciones.

A pesar de los desafíos que presentan las personas mayores, hay varias acciones que pueden ayudar a mantener una buena salud pulmonar, estas son: dar seguimiento a sus signos y síntomas de manera inmediata; que se adopte un estilo de vida saludable, con una dieta balanceada que fortalezca el sistema inmunológico con abundantes frutas, verduras y granos integrales, mantenerse hidratado, realizar actividad física de bajo impacto y evitando el tabaco, así como el humo de segunda mano.

Además de realizar chequeos médicos regulares, tomando en cuenta que las visitas periódicas al médico permiten detectar a tiempo problemas respiratorios y recibir tratamiento oportuno; practicar ejercicios de respiración los cuales ayudan a fortalecer los músculos respiratorios y mejorar la capacidad pulmonar.

El Ministerio de Salud tiene a disposición la red de servicios bajo el modelo de atención integral e incluyente. El objetivo es que cada guatemalteco, sin distinción, tenga acceso a una asistencia oportuna y de calidad.

Consejos en la temporada fría

- Mantenerse hidratado: Se recomienda beber de 6 a 8 vasos de líquidos al día, como jugos naturales, sopas y agua, para evitar la deshidratación, que puede ocurrir incluso en climas fríos.

- Abrigo adecuado: Es importante que las personas mayores se abriguen bien, ya que tienen más dificultades para regular su temperatura y son más propensas a la hipotermia.

- Proteger las vías respiratorias: Al salir, es recomendable cubrirse la nariz y la boca con una bufanda o pañuelo para evitar que el aire frío cause problemas respiratorios.

- Usar gorro o sombrero: La cabeza es una zona por donde se pierde calor corporal. Usar gorro o sombrero ayuda a prevenir la hipotermia.

- Precaución con la hipotermia: La hipotermia puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades respiratorias, especialmente en personas mayores, por lo que es fundamental estar alerta a sus síntomas como confusión, adormecimiento, piel pálida y fría, frecuencia cardíaca y respiración disminuida, temblores en cuerpo incontrolables y debilidad.

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