De la angustia a una sonrisa llena de esperanza: Juan Luis se recupera de Guillain Barré

Este bloque está deteriorado o desaparecido. Puede que esté perdiendo contenido. Es posible que tenga que activar el módulo original.

Incluye

Juan Luis Ixmata Quiñónez a sus 15 años tuvo que enfrentar una parte complicada de su vida al luchar contra la enfermedad neurológica aguda Guillain Barré. Él y su familia han superado desafíos desde aquel 16 de enero del año en curso, cuando sus actividades cotidianas se interrumpieron por inesperadas molestias como cansancio, algo fuera de lo normal del joven, tomando en cuenta su forma activa y dinámica. 

Ese mismo día por la tarde experimentó otro problema en su salud: hormigueo en las manos. Fue el 18 de enero un día complicado cuando no pudo mover sus extremidades y su cuerpo estaba inmóvil. Su mamá decide llevarlo con un médico particular y esté, a su vez, solicita trasladarlo al hospital para profundizar su condición de salud. 

Para el 20 de enero, Juan Luís estaba bajo los cuidados del personal del Hospital de Mazatenango, Suchitepéquez, al quedar internado. Un día después, se comunica a la familia que su salud había empeorado por la rapidez que avanzaba la enfermedad. Por tal razón, en el Hospital Regional de Quetzaltenango se profundizan los exámenes el 22 de enero.  A su regreso al centro asistencial de Mazatenango se dan los resultados: síntomas de Guillain Barré, por lo que nuevamente se decide llevarlo de regreso al hospital quetzalteco para recibir el tratamiento idóneo. 

Tres meses y 22 días pasó internado, tiempo en el cual el personal salubrista efectuó visitas domiciliarias a los familiares para descartar cualquier crisis de la enfermedad. El 12 de mayo se le da de alta y es trasladado a su natal Samayac donde el equipo médico local lo evalúa y determina que el paciente se encuentra sin movilidad. 

Para el personal de salud este caso representaba compromiso y apoyar al joven a recuperarse. En primera instancia se gestionó una cama médica para aliviar esas noches sin poder dormir que “sentía ahogarse”. Se provee alimentación y medicamentos respectivos. 

A esto se sumaron los esfuerzos de fisioterapia para sus ejercicios en su vivienda y en el Hospital de Mazatenango, cuyo centro asistencial coordinó el apoyo de transporte. Se incluyó la gestión de una podóloga para el tratamiento de sus manos y pies, así como un psicólogo municipal e institucional. 

Debido a su condición de salud su ciclo escolar estaba en riesgo, pero gracias a los esfuerzos conjuntos se logró proveer una beca para que sus estudios no se vieran afectados e interrumpidos y así seguir su formación. 

Después de pasar meses internado y sin movilidad en su cuerpo, Juan Luis se ha recuperado significativamente, gracias a su valentía y deseos de salir adelante, donde el amor de su familia ha representado un pilar vital en este proceso, así como la dedicación y profesionalismo del personal salubrista y otros profesionales que se han sumado gracias al trabajo conjunto interinstitucional. 

La emergencia del Guillain Barré representó una emergencia en el sistema de salud, pero también permitió reforzar las estrategias donde el personal de Salud no ha bajado la guardia y, a la vez, pide a la población mantenerse siempre involucrada en las normas de prevención para no pasar nuevamente por momentos difíciles de riesgo y amenaza por esta enfermedad u otras, con lo cual juntos Guatemala salga adelante.

DESCARGAR ARCHIVOS (XLS y/o CSV)
FOTOGRAFÍAS