Día Internacional contra el Dengue: prevenir y atender, dos estrategias básicas

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Este 26 de agosto, Día Internacional contra el Dengue, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) se une a la conmemoración con un llamado a la población a reforzar las acciones de prevención y control de esta enfermedad, que continúa siendo una amenaza para la salud pública en Guatemala.

El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura de mosquitos infectados del género Aedes aegypti. Este insecto se reproduce en aguas limpias y estancadas y suele picar durante el día.

El ciclo de vida del mosquito consta de cuatro etapas: la hembra adulta deposita sus huevos en el agua, de los cuales nacen larvas que luego se transforman en pupas y finalmente en mosquitos adultos capaces de transmitir el virus.

Población más vulnerable
Aunque cualquier persona puede enfermar de dengue, el virus afecta con mayor frecuencia a quienes tienen entre 1 y 19 años y de 25 a 39 años. 

También son más vulnerables, con más posibilidades de desarrollar síntomas graves y complicaciones por la enfermedad, los adultos mayores de 60 años, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades crónicas como diabetes o problemas del corazón.

Síntomas
Entre los síntomas comunes del dengue están fiebre alta, dolor detrás de los ojos, dolor en las articulaciones y músculos, fatiga, sarpullido y náuseas o vómitos.

Los signos de alarma incluyen dolor intenso en la cavidad abdominal o pleural (espacio entre la pleura y pulmones), vómitos persistentes, acumulación de líquidos, sangrado en encías, nariz o sangrado menstrual irregular, irritabilidad y mareos o desmayos al levantarse. En estos casos, es indispensable acudir de inmediato al hospital más cercano.

El dengue puede complicarse y convertirse en dengue grave, anteriormente llamado dengue hemorrágico. Esto sucede cuando el virus daña los vasos sanguíneos y provoca pérdidas de líquidos, lo que puede causar hemorragias y una peligrosa disminución de presión arterial.

Prevención

Hay prácticas sencillas pero efectivas para evitar los criaderos de zancudos, como:

Tapar todos los recipientes donde se almacena agua.
Lavar pilas, bebederos y floreros con cepillo y jabón al menos una vez a la semana.
Tirar envases y objetos que acumulen agua, como llantas o botellas.
Voltear cubetas y recipientes que no se utilicen.

Estos objetos, al llenarse con agua de lluvia o de uso doméstico, se convierten en criaderos del mosquito transmisor del dengue.

La prevención es indispensable para evitar la propagación del mosquito, pero también recuerda que la atención médica temprana ante los signos de alarma es decisiva para reducir complicaciones y salvar vidas.

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