El yoga transformó a Rudy* en un líder de cambio positivo
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“¡Inhalen, exhalen…”, son las indicaciones que Rudy* le da a sus compañeros, mientras cada uno, en su matt, lo escucha con total atención. Luego de las respiraciones siguen los movimientos de cabeza y hombros, acto seguido un estiramiento de cuerpo y así se va desarrollando la clase. Él nos dice que ya tiene dos diplomas que lo acreditan como maestro de yoga, que nunca imaginó que le gustara tanto esta disciplina.
Rudy* ya tiene cuatro años de estar cumpliendo sanción y también un par de haber conocido el yoga. Cuenta que empezó siendo alumno y, debido a su interés y empeño, fue seleccionado para convertirse en facilitador de yoga y meditación con el método Care.
Para aprovechar la oportunidad de convertirse en facilitador tuvo que poner toda su voluntad y entrenarse más que los demás, logrando así convertirse en quien es ahora: un líder para sus compañeros.
Los talleres de Yoga son parte de los cambios que trae consigo el Modelo de Gestión Juvenil, que gradualmente ha empezado a funcionar en el Centro de Privación de Libertad para Varones -CEJUPLIV- II Anexo, donde ya hay una transformación, no solo estructural, sino en la manera de trabajar con los adolescentes.
Rudy* y sus compañeros dicen que los cambios les han ayudado bastante, pues ahora pueden participar en variedad de talleres, donde aprenden y también pueden aportar su grano de arena, convirtiéndose en líderes positivos.
El anhelo de Rudy* es continuar estudiando y, al recobrar su libertad, encontrar un trabajo que le permita abrir su propio centro de yoga, en el que pueda enseñar a otros el arte de la meditación.
