Evalúan el Puente Río Dulce para garantizar una circulación más segura

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Quienes transitan por el Puente Río Dulce, a simple vista, podrían pensar que los trabajos se han detenido. Sin embargo, buena parte de la intervención ocurre donde no siempre puede observarse: se realizan estudios y pruebas técnicas en el Puente Río Dulce para conocer con precisión las condiciones de su estructura y definir las acciones necesarias para su rehabilitación, en beneficio de las personas que utilizan esta importante vía de conexión. Los trabajos permiten contar con información confiable antes de intervenirlos.

Como parte de este proceso, impulsado por el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV), a través de la Dirección General de Caminos, se realizan pruebas para conocer la resistencia del concreto, análisis del suelo y estudios de la estructura, tanto en la parte superior como en los elementos que sostienen el puente. También se utiliza un radar de penetración (GPR) para revisar la losa de concreto sin causar daños adicionales.

Esta tecnología permite observar el interior de la losa y detectar sus condiciones sin necesidad de realizar intervenciones que puedan afectarla. Con los resultados de estos estudios se podrá determinar con mayor precisión qué trabajos requiere cada elemento del puente y avanzar de manera segura en su rehabilitación.

Tras retirar la carpeta asfáltica en las áreas correspondientes, este estudio permite identificar posibles alteraciones en el concreto y conocer las condiciones de las barras de refuerzo ubicadas en el interior. Los datos obtenidos, junto con los demás ensayos realizados, serán fundamentales para determinar dónde y cómo deberá rehabilitarse la losa de concreto de la superestructura. 

Este diagnóstico se complementa con el análisis de los apoyos en las pilas y con estudios estructurales y geotécnicos que permitirán tener una visión integral del comportamiento del puente.

¿Qué sigue después de los estudios?

Una vez finalizados los estudios de la estructura y analizados sus resultados, comenzará una nueva etapa de trabajos en el puente. En esta fase se repararán las partes de la losa de concreto que lo necesiten y se atenderán las grietas superficiales identificadas durante las evaluaciones, con el propósito de recuperar sus condiciones y prolongar su vida útil.

Estas grietas serán selladas con materiales especializados para evitar el ingreso de agua y otros agentes que puedan acelerar el deterioro del concreto.

También se realizarán trabajos de riego de liga, un procedimiento necesario para preparar la superficie y garantizar una adecuada adherencia entre las capas antes de colocar la nueva carpeta de rodadura.

Luego, está prevista la colocación de una carpeta de concreto asfáltico modificado en toda la sección del puente, renovando así la superficie por donde circulan diariamente los vehículos.

La rehabilitación contempla además trabajos en barandas, juntas de expansión, elementos de concreto y señalización horizontal y vertical.

La intervención contempla además avanzar hacia un sistema de monitoreo estructural remoto, con tecnología destinada a conocer de manera permanente variables como desplazamientos, deformaciones, aceleraciones y esfuerzos en elementos críticos.

Dentro de este planteamiento también se prevé la incorporación de sistemas de pesaje dinámico WIM —Weighing in Motion—, capaces de registrar el peso de los vehículos mientras circulan y aportar información para conocer cómo las cargas del tránsito inciden en el comportamiento del puente.

Los datos podrán integrarse en sistemas informáticos para su seguimiento y análisis, fortaleciendo la capacidad de anticipar necesidades de mantenimiento.

El Gobierno de Guatemala continúa trabajando en el Puente Río Dulce con acciones que permitirán avanzar hacia su rehabilitación, reforzamiento y monitoreo, para mantener una conectividad segura para Izabal y el país. 

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