Gobierno de Guatemala agradece a Miguel González Gullón, coordinador AECID, por su labor y con eso alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las Prioridades Nacionales de Desarrollo

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El Gobierno de Guatemala agradece al señor Miguel González Gullón, Coordinador General de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo en Guatemala (AECID) y reconoce su ardua labor en estos cinco años, que de forma colaborativa ha brindado desde 2017, en representación del apoyo del Reino de España.  Su gestión ha fortalecido los lazos de cooperación entre ambos países para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las Prioridades Nacionales de Desarrollo, consolidando la alianza estratégica para la democracia y el desarrollo.

 

Carta de Miguel González Gullón, Coordinador General de AECID en Guatemala:

 

Tras cinco intensos años en Guatemala, llega el momento de despedirme del país para ocupar un nuevo puesto en Colombia.

Es un buen pretexto para hacer balance del significado de la Cooperación Española en Guatemala en este periodo. En estos años, la Cooperación Española se ha centrado en complementar los esfuerzos del país para desarrollar el Plan K’atum 2032 e implementar la Agenda 2030, trabajando de la mano de las Autoridades nacionales y locales y también con la sociedad civil. 

Una de nuestras señas de identidad es el fomento del diálogo y del fortalecimiento de la gobernabilidad democrática. Nuestro papel de facilitador e impulsor de los Acuerdos de Paz en la década de los 90 requería de un impulso renovado, adecuadamente adaptado al nuevo contexto, a una Guatemala que ha evolucionado. 

Algunos proyectos emblemáticos de aquella época fueron el fortalecimiento de la carrera judicial, o de la PNC (cuyos 25 años hemos celebrado recientemente) o el impulso de las Mancomunidades de municipios como mecanismo de diálogo, compromiso, gestión conjunta y solidaria para abordar problemas.

En estos cinco años, hemos invertido una media de 200 millones de quetzales anuales. Quiero destacar la firma el pasado año del Marco de Asociación País, que incluye entre sus prioridades el fomento de la Gobernabilidad democrática y de los Derechos Humanos. Para algunos, nuestra cercanía con la sociedad civil reivindicativa y crítica no fue vista con buenos ojos; para otros, nuestro trabajo con algunas autoridades e instituciones cuestionadas, también fue objetada. Pero si algo nos caracteriza es, precisamente, el trabajo inclusivo, porque no se puede trabajar en un país sin escuchar las inquietudes y propuestas de su sociedad civil, y tampoco se puede trabajar sin fortalecer las instituciones llamadas a garantizar el acceso presente y futuro a los derechos de su población. 

Entre ellos, hay un derecho fundamental por el que me gustaría comenzar: el acceso al agua potable. Creo que una de las principales aportaciones de la Cooperación Española en Guatemala ha sido el acceso al agua potable y al saneamiento básico en comunidades rurales. Hemos logrado dotar de dicho derecho a casi 800.000 guatemaltecos, en cinco departamentos y con ello, reducir las enfermedades gastrointestinales impactar positivamente en la salud, reduciendo así la desnutrición crónica, fomentando el empoderamiento de las mujeres en sus comunidades y mejorando la protección de las fuentes de agua. Nuevamente, el trabajo dual con municipalidades, por un lado, fortaleciendo sus Oficinas Municipales de Agua (OMAs) desde San Marcos a Chiquimula o de Sololá hasta Jutiapa y con sociedad civil por otro, impulsando la creación de Comités de Gestión y de Mantenimiento de las infraestructuras, ha resultado fundamental para lograr elevados niveles de sostenibilidad de las inversiones realizadas.

Un segundo gran eje a destacar es nuestro trabajo en la lucha contra la violencia de género, tanto en materia de reducción de la impunidad en este tipo de delitos (desgraciadamente, el más denunciado en Guatemala); como en la atención a mujeres, niñas y adolescentes sobrevivientes de violencia; y en la prevención de dicha violencia, fomentando el empoderamiento económico, social y personal de las mujeres a través del apoyo a organizaciones de mujeres. Dicho apoyo, dicho por numerosas mujeres víctimas de violencia, “ha salvado muchas vidas”. En la parte institucional, algunos frutos de nuestro trabajo son los primeros juzgados y fiscalías especializadas en violencia de género creados en el país, así como nuestra contribución en el Modelo de Atención Integral (MAIMI), actualmente operativo en Guatemala, y con vocación de ser replicado en otras zonas del país. La Unión Europea ha sido y es un socio fundamental en este desafío nacional. 

En materia de fortalecimiento de las instituciones del Estado, apoyamos a la nueva institucionalidad en materia de Derechos Humanos para impulsar un muy necesario Plan de Acción de Empresa y Derechos Humanos. En materia de formación para el empleo, hemos logrado institucionalizar con el Ministerio de Trabajo el Programa Nacional de Escuelas-Taller. Y es imprescindible destacar nuestra joya de la corona, como es nuestro Centro de Formación en Antigua, que desde hace años constituye una verdadera referencia, no solo nacional, sino regional, en materia de fortalecimiento institucional, a través de seminarios, cursos, talleres y encuentros de primer nivel. Por dicho Centro pasan decenas de miles de guatemaltecos y latinoamericano, sobre todo funcionarios, pero también miembros de organizaciones sociales.

La línea de cultura y desarrollo es otra característica distintiva de la Cooperación Española: el Centro Cultural realiza una impagable labor de sensibilización y visibilización del trabajo en materia de lucha contra la desnutrición, violencia de género, libertad de prensa y fomento de los DDHH; por su lado, el Programa de Patrimonio y Desarrollo continúa impulsando la puesta en valor del rico patrimonio histórico y cultural del país en beneficio de su población, y fomenta también procesos de urbanismo y planificación modernos y sostenibles.

No podría escribir este artículo sin referirme a las ONGD españolas, que realizan una labor incansable, trabajando mano a mano con organizaciones sociales guatemaltecas. A ellas y a sus cooperantes, mi máximo respeto por su trabajo.

Quiero agradecer la confianza del Gobierno de Guatemala, y en especial el apoyo continuo de SEGEPLAN, magnífico interlocutor y socio imprescindible para nuestra labor, y de los Ministerios de Salud o Trabajo, por citar algunos de ellos. Y también valoro y agradezco la relación con socios fundamentales, como la Alcaldía de la capital.

La Cooperación Española continuará acompañando a Guatemala, a sus instituciones y a su sociedad civil, en su proceso de desarrollo. Existen bases muy sólidas para ello y la más firme voluntad política de continuar siendo socios del país en el desafío por ser cada vez más equitativo e inclusivo.

 

Maltiosh Guatemala. Gracias Guatemala.

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