Guatemala se destaca por su bajo nivel de deuda pública y una política fiscal prudente
El indicador de deuda pública para Guatemala es el más bajo en toda Centroamérica. Para 2023, sobre la base el presupuesto vigente, este índice se ubicará en alrededor de 28.4%, muy por debajo de los límites de referencias utilizados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).
De acuerdo a la separata de riesgos fiscales, incluida en el Proyecto de Presupuesto de Ingresos y Egresos para el Ejercicio Fiscal 2024, se establece que conforme a las expectativas de las cuentas fiscales para 2023 en Guatemala, se estima que los indicadores de vulnerabilidad del perfil de deuda, se encuentren en niveles adecuados y no se observan riesgos importantes.
Para los indicadores de capacidad de pago y de liquidez también se encuentra por debajo del promedio de la región y la percepción de riesgos de los inversionistas es baja.
Cabe resaltar, que entre los indicadores de liquidez se encuentra el servicio de la deuda con respecto a los ingresos fiscales y el servicio de deuda externa con respecto a las exportaciones.
Para el 2022, el ratio del servicio de la deuda/ ingresos fiscales se encontró en 22.5% y para 2023 se prevé que es ubique en alrededor de 18.8%, mientras que para 2028, en 18.9%.
En comparación con otros países de la región, para el presente año la relación deuda/PIB de Guatemala se proyecta en 28.4%, mientras que el promedio de Latinoamérica, sin considerar a Venezuela, se prevé en 57.7%. Entre los países más conservadores en su relación deuda/PIB se encuentran Guatemala (28.5%), Perú (33.0%) y Chile (36.6%).
El Indicador de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI por sus siglas en inglés) para Guatemala fue de 220 puntos básicos (pb) al 31 de julio de 2023, nivel menor en comparación con otros países de Latinoamérica, como Argentina (1,982 pb), Ecuador (1,934 pb), El Salvador (935 pb), Bolivia (908 pb), Honduras (471 pb), México (354 pb), entre otros.
El documento también refiere que el Análisis de Sostenibilidad de la Deuda muestra que, con el escenario macroeconómico actual y las proyecciones fiscales, la deuda pública se encontrará en una senda estable en el mediano plazo. Además, los indicadores de vulnerabilidad se mantendrán por debajo de los límites recomendados por los organismos internacionales.
Para los años 2025-2028 se pronostica que el crecimiento de la deuda con respecto al PIB se siga desacelerando gradualmente y se llegue a un 23.7% para 2028.
