Instruyen a proveedores del Programa de Alimentación Escolar en Chimaltenango
Incluye
Con el propósito de elevar los estándares de inocuidad y mejorar la competitividad de la agricultura familiar, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) coordinó, junto con el Instituto de Ciencia y Tecnología Agrícolas (ICTA), un proceso de formación técnica especializada dirigido a proveedores de Chimaltenango.
La instrucción busca dotar a los productores de herramientas normativas indispensables para asegurar que los alimentos destinados a los centros educativos cumplan con óptimas condiciones de calidad nutricional y biológica. La jornada de capacitación tuvo una duración de cuatro horas y se realizó en la sede las instalaciones del ICTA en Chimaltenango.
En este espacio, el equipo metodológico atendió a un grupo integrado por 22 agricultores familiares procedentes de distintos municipios del departamento, quienes se encuentran legalmente registrados en el Sistema de Alimentación Escolar.
Durante la inducción teórica y práctica, los especialistas instruyeron a los participantes en la correcta implementación de las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM).
Los módulos formativos abarcaron desde el manejo sostenible de los cultivos en el campo y la higiene del personal, hasta los procesos de manipulación, selección y transporte seguro de las cosechas agrícolas que se comercializan de forma directa al programa.
La adopción de estas normativas e innovaciones tecnológicas permite a las familias rurales optimizar sus líneas de producción y consolidarse como proveedores institucionales confiables.
Al tecnificar la manipulación poscosecha, los agricultores reducen las pérdidas comerciales y garantizan el suministro de productos inocuos, impactando positivamente en el desarrollo físico y cognitivo de los educandos que se alimentan a través del Programa de Alimentación Escolar.
Como constancia del aprendizaje adquirido, las y los productores recibieron un diploma avalado de forma conjunta por el MAGA y el ICTA, consolidando las acciones institucionales para transformar las economías rurales en modelos comerciales competitivos y sostenibles.
