Leishmaniasis: conozca sobre esta enfermedad tropical
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La leishmaniasis es una enfermedad tropical causada por un parásito que se transmite a través de la picadura de un insecto conocido como la “mosca de la arena”. Esta enfermedad puede producir lesiones en la piel que, aunque no suelen doler, aumentan de tamaño con el tiempo y pueden llegar a ulcerarse, afectando especialmente áreas como las orejas, por lo que en algunos lugares se le conoce como “oreja del chiclero”.
La doctora Jazmín Santa Cruz, de la Unidad de Dermatología, del Hospital San Juan de Dios, explicó que las lesiones comienzan como pequeñas ronchas de color de piel o rosadas, llamadas pápulas, que con el tiempo pueden convertirse en úlceras que no cicatrizan correctamente.
“Es importante tratar la piel desde el inicio, usando jabones neutros, cremas hidratantes y, en algunos casos, antibióticos tópicos. Cuando la lesión es más grave, puede requerir tratamiento intravenoso o terapia de congelación con nitrógeno líquido”, señaló la especialista.
Entre los síntomas están las lesiones cutáneas, fiebre, pérdida de peso y malestar general. La enfermedad puede afectar órganos como el hígado y el bazo.
Por ello, destacó que la evaluación médica temprana es fundamental: “Desde el momento de la picadura o del inicio de la lesión, las personas deben acudir a un hospital o a consulta externa de dermatología para recibir un diagnóstico y tratamiento oportuno. La automedicación no es recomendable”.
La especialista también explicó que la prevención es importante, especialmente para quienes trabajan en agricultura o recolección de chicle.
El uso de ropa de manga larga, guantes, gorros, y repelentes son medidas efectivas para evitar la picadura del insecto transmisor.
Además, es importante distinguir la “mosca de la arena” de otros mosquitos comunes. Sus características principales son que es muy pequeña, mide menos de 3 mm, tiene un color café dorado con pequeños vellos en el cuerpo, y su picadura puede resultar dolorosa.
La doctora Santa Cruz señaló que, aunque algunas lesiones pueden sanar por sí solas, el proceso es lento y puede dejar marcas permanentes.
La Unidad de Dermatología del Hospital San Juan de Dios pone a disposición de la población sus servicios para la atención de enfermedades de la piel, dando diagnóstico y tratamiento oportuno, con el objetivo de mejorar la salud y calidad de vida de los pacientes.
