Los ballets del MCD celebran el Día Mundial de la Danza con una gala memorable
El Ballet Moderno y Folklórico y el Ballet Nacional «Christa Mertins» protagonizaron una noche de ovaciones en la Gran Sala del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, como cierre del Festival Nacional de Danza y Movimiento.
Este 29 de abril se celebró a nivel mundial el Día Internacional de la Danza, y el Ministerio de Cultura y Deportes rindió homenaje a los bailarines guatemaltecos con una gala protagonizada por sus dos principales instituciones dancísticas: el Ballet Moderno y Folklórico y el Ballet Nacional «Christa Mertins».
La presentación marcó, además, la jornada de clausura del Festival Nacional de Danza y Movimiento, realizado los días 22, 26, 28 y 29 de abril, con la participación de diversas compañías independientes, los ballets oficiales del Ministerio y, como invitada especial, la compañía panameña de danza Gramo.
La gala se llevó a cabo en la Gran Sala «Efraín Recinos» del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, con un lleno total que evidenció el aprecio del público por el arte de la danza y por las instituciones que lo promueven. Las constantes ovaciones al final de cada pieza confirmaron la conexión entre los artistas y los asistentes.
En la clausura, que coincidió con la conmemoración del Día Internacional de la Danza, el Ballet Moderno y Folklórico presentó el montaje «Zafra», una propuesta que aborda, desde la danza, el proceso de corte de caña de azúcar en la Costa Sur del país. La coreografía original es del maestro Amadeo Alvizurez, con remontaje de la maestra Betazbé Santos.
Tras un breve intermedio, el Ballet Nacional «Christa Mertins» interpretó el segundo acto del ballet «El lago de los cisnes», con música del compositor ruso Piotr Ilych Tchaikovsky, coreografía original del maestro Julius Reisigner, montaje de la maestra Claudia Yax y dirección de la maestra Sonia Marcos.
Durante aproximadamente una hora, el público siguió la historia del príncipe Sigfrido, quien enfrenta los engaños del hechicero Rothbart en su lucha por concretar su amor por la princesa Odette, transformada en cisne durante el día y humana únicamente por la noche.
Al finalizar la presentación, la sala estalló en aplausos, en reconocimiento al talento y la entrega de los bailarines del Ballet Nacional.
