Los controles prenatales y atención al momento del parto permitió salvar la vida de madre e hijo 

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Pese a que asistió a sus controles normales durante el embarazo, Ada Saraí de León Marco tuvo complicaciones durante el parto. El 10 de septiembre De León  inició con dolores de parto, por lo que coordinaron el traslado al Centro de Atención Integral Materno Infantil -CAIMI- de Playa Grande, Ixcán, Quiché, ubicado a una hora con 20 minutos. Al llegar al servicio fue evaluada por el médico de turno, quien determinó que era necesario intervenirla quirúrgicamente.


De León Marco vive en la aldea San Antonio Tzejá, Ixcán, Quiché, ubicado a más de 379 kilómetros de la ciudad de Guatemala y asistió a todos sus controles prenatales durante su segundo embarazado.


Belsain Coc Paau, auxiliar de enfermería del Puesto de Salud de aldea San Antonio Tzejá, Ixcán, Quiché, detalla que a la familia De León, se les brindó un plan de parto familiar, donde ellos tiene conocimiento de qué hacer durante una complicación.


De León, afirmó que cada vez que iba a sus controles el promotor de salud, le entregaba sulfato ferroso, acido fólico, median su estomago, le realizaron un ultrasonido y la comadrona la visitó cada semana.


Al momento del parto las complicaciones requirieron atención integral. “Gracias a la coordinación y a la atención oportuna;  madre e hijo regresaron a su casa con un buen estado de salud.  Estas son dos vidas salvadas” expresó Coc.


El personal de salud del primer nivel atención realiza diversas acciones intra y extra muros como el  control prenatal, suplementación con ácido fólico y sulfato ferroso, orientación y vigilancia sobre signos y señales de peligro, vacunación contra el Tétanos neonatal,  la influenza entre otros.


Al mes se monitorean  aproximadamente 50 embarazadas en la aldea San Antonio Tzejá, Ixcán, Quiché , entre las cuales hay menores de edad, mayores de 36 años en adelanten, la mayoría  son embarazos de alto riesgo, porque otras tienen obesidad, podálico, transverso o circular en el cuello. “Llevo 4 años de trabajar y gracias a Dios no hemos tenido ninguna muerte materna” finalizó Coc.

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