Luis Fernando Ponce, ganador del Premio Marilena López 2025 de literatura infantil
Luis Fernando Ponce Lainfiesta, nació en la ciudad de Guatemala en 1965. Como zootecnista in fieri de la Universidad de San Carlos de Guatemala trabajó en proyectos ambientales y de producción de especies acuícolas, así como en el área de la industria del outsourcing.
Sin embargo, el arte y la cultura no le eran ajenos y, siempre dentro del área de la industria, acompañó a delegaciones culturales al extranjero en varias ocasiones. La primera de ellas en Madrid en 1988, como parte de una delegación para tender lazos comerciales, en la que también participaron destacadas instituciones artísticas como el Ballet Moderno y Folklórico y, luego en 1990 a la región italiana de Abruzzo, siempre con una delegación comercial, pero que también incluyó a varios artistas.
Los misteriosos caminos que llevan a la literatura
Sin embargo, a pesar de ese contacto lejano e intermitente con el arte, la vida le deparaba una sorpresa a Ponce en esa área, abriéndole un camino de la manera más inesperada.
Todo empezó recientemente, cuando la madre de Ponce empezó a padecer quebrantos de salud y le pidió a su hijo que dejara su trabajo formal para cuidarla, garantizándole la cobertura de sus gastos.
Ponce aceptó gustoso y se encontró con largas jornadas en casa de su madre, a veces con poco quehacer. Decidió emplear su tiempo en actividades que considerara productivas, y empezó a escribir. Este pasatiempo, sumado a su conciencia ambiental producto de sus estudios de zootecnista, produjo el relato «Marín, Octavio y el mar», un encantador relato sobre un niño que contempla el océano, y se hace amigo de un pulpo que le muestra los secretos de las profundidades.
Esta historia, con tintes profundamente ecologistas, a pesar de ser el primer cuento escrito por Ponce, recibió el Premio Marilena López 2025 en la rama de literatura infantil. El Ministerio de Cultura y Deportes se congratula por el éxito de este prometedor escritor en su primera aventura literaria, y le augura una carrera llena de historias para hacer soñar al público.
