Mano a Mano se evalúa con evidencia: familias perciben mejoras concretas en sus condiciones de vida
En el Segundo Encuentro sobre Pobreza y Malnutrición, el Gobierno de Guatemala presentó evidencia cualitativa sobre la implementación de la Estrategia Intersectorial Mano a Mano y los cambios percibidos por las familias beneficiarias en territorios priorizados.
El 23 de junio de 2026, en la Universidad del Valle de Guatemala, se realizó el Segundo Encuentro sobre Pobreza y Malnutrición: Evidencia e innovación en la política social para el desarrollo de Guatemala, un espacio académico e institucional organizado por el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN), la Universidad del Valle de Guatemala (UVG) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El encuentro tuvo un propósito claro: mostrar cómo Guatemala está avanzando hacia una política social basada en evidencia, capaz de medir mejor la pobreza, identificar con mayor precisión a los hogares que más lo necesitan y coordinar respuestas públicas que atiendan de manera simultánea las distintas privaciones que enfrentan las familias.
Durante la apertura, la Secretaria de la SESAN, Mireya Palmieri, destacó el carácter territorial e innovador de la Estrategia: “Mano a Mano es un verdadero laboratorio de Política Pública desde y para los territorios, todos complejos y todos diversos.” Con ello, resaltó que la Estrategia articula evidencia, institucionalidad y acción local para abordar de manera conjunta la pobreza y la malnutrición.
La jornada resalta una pregunta de fondo: ¿cómo debe actuar el Estado cuando la pobreza no se expresa en una sola carencia, sino en muchas al mismo tiempo? A partir de esa reflexión, las intervenciones de Carlos Benítez, representante del PNUD en Guatemala, y Mónica Pinilla, de la Oxford Poverty and Human Development Initiative (OPHI), situaron el valor del Índice de Pobreza Multidimensional de Guatemala (IPM-GT) como una herramienta que permite comprender no solo cuántas personas viven en pobreza, sino también cómo viven esa pobreza, en qué dimensiones y en qué territorios.
Ese diagnóstico, sin embargo, necesita convertirse en acción. Por eso, el segundo momento del encuentro estuvo dedicado al Registro Social de Hogares (RSH), presentado como una de las principales innovaciones institucionales de la política social guatemalteca. A través de la intervención de Claudia Valenzuela, Viceministra de Políticas, Planificación y Evaluación del MIDES, se destacó cómo el RSH permite traducir la información sobre pobreza multidimensional en una focalización técnica, transparente y verificable, reduciendo la discrecionalidad y orientando los recursos públicos hacia los hogares con mayores privaciones.
La historia llegó luego al territorio. En el bloque “Lo que los datos dicen del territorio”, Benjamín Leiva, Director del Observatorio Económico Sostenible de la Universidad del Valle de Guatemala, presentó los hallazgos del Estudio Cualitativo sobre la Implementación y Efectos Percibidos de la Estrategia Intersectorial Mano a Mano. El estudio, elaborado por el OES-UVG, documenta cómo se está implementando la Estrategia y qué cambios perciben las familias beneficiarias en sus condiciones de vida, a partir del trabajo de campo en 12 comunidades de 6 municipios de Huehuetenango, Quiché y Chiquimula, con la participación de 390 personas entre familias beneficiarias, liderazgos comunitarios, personal técnico e institucional.
Los hallazgos muestran que las familias perciben mejoras concretas en su vida cotidiana: viviendas con mejores condiciones, acceso a agua segura, reducción de exposición al humo, apoyo en agricultura y mayor acceso a protección social. Intervenciones como pisos de concreto, repello de paredes, filtros de agua, estufas ahorradoras de leña y programas sociales no son vistas como acciones aisladas, sino como parte de una presencia estatal más cercana y articulada.
Uno de los mensajes más importantes del estudio es la recuperación de la confianza. En comunidades históricamente desatendidas, las familias expresan que por primera vez sienten una presencia sostenida del Estado. La frase recogida en el estudio “sí llegó la ayuda” resume lo que las cifras por sí solas no siempre logran capturar: detrás de cada intervención hay una familia que empieza a sentir que algo cambió.
La evidencia cualitativa fue complementada con la presentación de datos nutricionales en territorios Mano a Mano, a cargo del Dr. Jesús Bulux, experto técnico de SESAN, y con la intervención de Renata Pardo, especialista en pobreza multidimensional del Centro Regional del PNUD, quien presentó microsimulaciones sobre los posibles efectos de las acciones vinculadas a la Estrategia Intersectorial Mano a Mano en la reducción de la pobreza multidimensional.
Uno de los momentos centrales fue la entrega del Estudio Cualitativo al Presidente de la República, Dr. Bernardo Arévalo de León, como expresión del compromiso del Gobierno con una política social que no solo se implementa, sino que también se mide, se analiza y se ajusta con base en evidencia.
Durante el cierre, el Ministro de Desarrollo Social, Abelardo Pinto, agradeció el trabajo de las instituciones, equipos técnicos, academia y aliados que acompañan la implementación de la Estrategia. En su intervención, destacó que los resultados de la Estrategia Mano a Mano confirman la importancia del trabajo interinstitucional: “La suma vale más que las partes. Y esa es la prueba más clara de que el camino es este: trabajar de forma multisectorial, todos empujando a la vez.”
Posteriormente, el Presidente Bernardo Arévalo de León reafirmó la importancia de transformar la política social para que el Estado llegue de manera más efectiva, coordinada y transparente a las familias que históricamente han enfrentado mayores privaciones. En esa línea, destacó que, a la fecha, el Registro Social de Hogares ha permitido levantar información en más de 970 mil hogares, una cifra que representa casi un millón de hogares guatemaltecos y que marca un cambio profundo en la capacidad del Estado para conocer la realidad de las familias, identificar sus privaciones y orientar mejor la inversión pública. Asimismo, subrayó que la evidencia permite pasar del diagnóstico a la acción y recordó que “un estudio como el que hoy conocimos es, ante todo, un instrumento de gestión: sin evidencia, la acción pública avanza a ciegas.”
El Segundo Encuentro sobre Pobreza y Malnutrición dejó una idea central: la evidencia también se construye escuchando a las comunidades. El estudio presentado permitió mirar más allá de los indicadores y reconocer, en la voz de las familias, cómo las intervenciones de Mano a Mano empiezan a traducirse en mejores condiciones de vida, mayor confianza y una presencia estatal más cercana.
Por eso, Mano a Mano representa mucho más que un conjunto de intervenciones. Es una forma distinta de hacer política social: medir para conocer mejor, coordinar para llegar más lejos y escuchar para responder con mayor justicia. En cada comunidad visitada, en cada hogar registrado y en cada familia que empieza a sentir que algo cambió, la Estrategia confirma que el Gobierno puede recuperar confianza cuando cumple, acompaña y vuelve al territorio.
El cierre del encuentro recordó que detrás de cada cifra hay una historia. Y como expresó el Presidente Arévalo, en cada hogar donde el Gobierno toca la puerta, registra una necesidad y vuelve después a cumplir lo prometido, sucede algo que ninguna estadística alcanza a contener del todo: “una familia dejó de ser invisible para Guatemala y Guatemala dejó de ser inalcanzable para una familia.”
