Olor, color y tradición elevan el entusiasmo del personal del Hospital Roosevelt con el paso del Nazareno
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El aroma a incienso, corozo y aserrín invadieron el Hospital Roosevelt donde con alegría y entusiasmo el personal elaboró alfombras y altares para embellecer el viacrucis y el cortejo procesional del Nazareno de la Iglesia Montserrat, zona 19. Estas actividades contribuyen a la salud mental de los trabajadores para que, a su vez, brinden un mejor servicio a la población.
Fue un día inusual en el que personal médico, de enfermería, asistencial y administrativo, de más de 17 departamentos, unidades y secciones del hospital, trabajaron desde horas de la madrugada con fervor y devoción.
"Estas actividades son importantes para fomentar la unión, pues los trabajadores salen un poco del ambiente de tensión y para su salud mental", expresó la Dra. Johanna Samayoa, Jefe de la Unidad de Atención Integral de VIH. También explicó que esta tradición se había visto interrumpida por la pandemia y se retomó sin descuidar los servicios.
Por su lado el Dr. Luis Chávez, nuevo director del Hospital Roosevelt, indicó que estas acciones contribuyen con el bienestar de los trabajadores: "Desde el punto de vista de nuestra creencia y fe, esto alimenta nuestro espíritu y un espíritu fortalecido nos da vitalidad para seguir con el sentido de servicio a los pacientes y enfermos que acuden a diario a este hospital", dijo.
Mientras que para Olga Porón, jefe de la emergencia, estas actividades van más allá de las tradiciones. "El sentir más grande es saber que Dios nos mantiene juntos como familia rooseveliana para poder compartir esta temporada y poner nuestra fe en alto, recordando la muerte de nuestro creador", indicó.
Pero también reconoció que esto ayuda a "despejarnos por un momento del quehacer diario, de la carga laboral, que llevamos con entusiasmo, pero que es pesada. Esto nos mantiene más unidos como familia", finalizó.
