Presentan estrategia enfocada a la salud y bienestar de la niñez, adolescencia y juventud con enfoque de derechos humanos
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La unión de esfuerzos ha sido un factor clave que ha permitido presentar la la Estrategia Nacional de Abordaje Integral del Suicidio en la Niñez, Adolescencia y Juventud con Enfoque de Derechos Humanos.
La actividad contó con la participación del ministro de Salud Joaquin Barnoya; la ministra de Educación, Anabella Giracca, junto con representantes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), autoridades de la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan), Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), Consejo Nacional de la Juventud (Conjuve), Secretaría contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas (SVET), representantes de instituciones estatales, cooperación internacional, academia, sociedad civil, así como jóvenes que participaron activamente en esta acción.
La Estrategia Nacional constituye una hoja de ruta técnica y política que eleva el abordaje del suicidio a una prioridad de Estado con visión de largo plazo. Parte del reconocimiento de la salud mental como un derecho humano inseparable del derecho a la vida, la salud y el bienestar.
El documento plantea un cambio fundamental de dejar de abordar el suicidio como un hecho aislado y asumirlo como un fenómeno prevenible que requiere respuesta multisectorial, coordinación sostenida y fortalecimiento institucional.
A decir del ministro Barnoya, la salud mental de la niñez y juventud “no debe de ser una opción, debe de ser una prioridad del Estado”.
Asimismo, subrayó que desde el Ministerio de Salud está el compromiso en el fortalecimiento de la asistencia a la salud mental y el Modelo Integral e Incluyente basado en Redes de Atención en Salud.
La Estrategia Nacional se estructura en cinco ejes fundamentales:
Prevención: orientado a promover el bienestar emocional, fortalecer factores protectores y reducir riesgos mediante entornos seguros en la familia, escuela y comunidad.
Atención: enfocado en garantizar una respuesta oportuna, continua, digna y humanizada en todos los niveles del sistema de salud.
Registro: que fortalece los sistemas de información y vigilancia para contar con datos confiables que orienten decisiones basadas en evidencia.
Formación Profesional: dirigido al desarrollo de capacidades del personal de salud, educación y otros sectores clave para la detección temprana e intervención ética.
Investigación: que impulsa la generación de conocimiento contextualizado para comprender mejor el fenómeno del suicidio en el país y mejorar de forma continua las acciones implementadas.
La prevención del suicidio no es responsabilidad exclusiva del sistema sanitario, sino un compromiso ético y social que involucra al Estado y a la sociedad en su conjunto, promoviendo espacios seguros donde el estigma sea reemplazado por la escucha activa y el apoyo oportuno.
Por su parte, la doctora Miriam Canet, titular de la Dirección de Normatividad de Programas de Atención a las Personas (DNPAP), dijo: “Hoy estamos dando un paso fundamental en el abordaje integral de la salud mental como un derecho humano, inseparable del derecho a la vida, a la salud y al bienestar”.
La estrategia es resultado de más de dos años de trabajo técnico e interinstitucional y tiene como objetivo principal la reducción de la tasa de muertes por suicidio en niños, adolescentes y jóvenes a nivel nacional.
La elaboración de la estrategia contó con la articulación de más de 25 instituciones, incluyendo ministerios, secretarías de Estado, cooperación internacional, academia, organizaciones no gubernamentales y organismos multilaterales como la OPS.
Se destacó también la participación activa de jóvenes en la construcción de la propuesta y en la generación de materiales audiovisuales de sensibilización, reafirmando el enfoque participativo y el reconocimiento de la juventud como sujeto de derechos.
