Presentan Informe de Mortalidad Materna 2023 y nuevas Normas de Atención Integral para la Red Integrada de Servicios de Salud

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Con la participación de la Vicepresidenta de la República, doctora Karin Herrera, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) presentó  dos documentos estratégicos para fortalecer el sistema de salud: el Informe de Mortalidad Materna 2023 y la actualización de las Normas de Atención Integral para la Red Integrada de Servicios de Salud.

Al acto oficial asistieron el Ministro de Salud, doctor Joaquín Barnoya, y el Viceministro de Regulación, Vigilancia y Control de la Salud, doctor Edgar González. La actividad permite visibilizar los avances recientes y consolidar herramientas normativas y operativas que apuntan a reducir muertes maternas evitables y mejorar la atención en salud.

Informe de Mortalidad Materna 2023: datos, análisis y estrategias

Este informe fue presentado por el Dr. Manuel Chaclán, director del Programa de Salud Reproductiva del MSPAS y sistematiza y analiza las 316 muertes maternas registradas en 2023 en todo el país, con una Razón de Muerte Materna (RMM) de 85 por cada 100,000 nacidos vivos y muestra que la mortalidad materna en Guatemala sigue bajando. Entre 2022 y 2023, hubo una reducción del 7.7% en la razón de muerte materna y del 7.9% en el número total de casos.

Entre los principales avances documentados, el informe muestra una reducción sostenida en las muertes maternas desde 2020, con excepción del repunte registrado en 2021 por el impacto del COVID-19.  

Si esta tendencia continúa, Guatemala podría alcanzar antes de 2030 la Meta 3.1 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que busca reducir la mortalidad materna a menos de 70 muertes por cada 100,000 nacimientos.

Así mismo, el Informe de Mortalidad Materna documenta las principales causas, que siguen siendo complicaciones que se pueden prevenir: los trastornos hipertensivos del embarazo fueron responsables del 32.6% de las muertes, seguidos por la retención placentaria y la atonía uterina (cada una con 22.8%), infecciones (14%) y complicaciones quirúrgicas (8.3%). Estas cinco causas explican el 61% de las muertes maternas del año pasado.

De las 316 mujeres que murieron, 273 recibieron al menos una atención prenatal, lo que representa el 86.5%, con un promedio de tres controles por mujer. Casi la mitad de los partos (49.4%) se atendieron en hospitales nacionales, lo que muestra un mayor acceso a servicios institucionales.

“Más allá de ser un compendio de estadísticas y análisis, es la historia de miles de mujeres guatemaltecas y lo bueno es que vamos avanzando, que hay esperanza en cuanto a cumplir uno de los objetivos de desarrollo”, comentó la vicepresidenta Herrera.

Aunque ha habido avances, el perfil de las mujeres que mueren no ha cambiado: en su mayoría son indígenas, tienen poca o ninguna escolaridad y viven en áreas rurales. Esto muestra que la mortalidad materna sigue relacionada con desigualdades sociales.

Al respecto, el viceministro González apuntó que no se trata únicamente de cumplir con un indicado o el compromiso en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. “Se trata de avanzar realmente en la mejora de la salud materna, lo cual está directamente relacionado con mejorar la salud de las mujeres en general, no solo durante la etapa reproductiva, sino también antes y después de ella. Estas son herramientas fundamentales para nosotros, ya que nos permiten abordar la salud de las mujeres de manera integral y a lo largo de todo su ciclo de vida”, indicó. 
Por su parte, el ministro Barnoya destacó que el objetivo no es únicamente reducir la mortalidad materna, sino transformar el sistema de salud en su conjunto. Señaló que el informe debe leerse más allá de las cifras nacionales, pues evidencia profundas brechas entre departamentos y también al interior de cada uno. “Tenemos que hacer énfasis en que debemos seguir trabajando para llegar a esos objetivos, pero esos objetivos deben ser para todos”, señaló.

Nuevas Normas de Atención Integral: enfoque por curso de vida y pertinencia cultural

Durante el mismo evento, la Dirección de Normatividad de Programas de Atención a las Personas presentó la actualización oficial de las Normas de Atención Integral para la Red Integrada de Servicios de Salud, documento técnico de carácter obligatorio que guía al personal de salud en todos los niveles de atención.

Silvia Oliva, directora del DNPAP, enfatizó que “este es el producto de varios años de arduo trabajo, de compromisos técnicos y de una visión clara e integral para desarrollar la normativa que garantice la vigilancia, el control, la supervisión y la evaluación de los programas de atención a la salud de la población”

Agregó que el documento refleja el compromiso del equipo, pues ha sido guiado por evidencia científica, un análisis riguroso y por la necesidad imperante de fortalecer las capacidades de atención en el sistema de salud.

Las nuevas normas de atención integral actualizadas introducen cambios importantes en la forma de organizar y prestar los servicios de salud. Una de las mejoras centrales es la atención diferenciada según las etapas del curso de vida, con lineamientos específicos para el embarazo, la niñez, la adolescencia, la juventud, la adultez y las personas mayores.

También se refuerza la atención prenatal, el seguimiento durante el puerperio, la salud mental y la detección temprana de enfermedades crónicas y distintos tipos de cáncer, aspectos clave para prevenir complicaciones graves.

A nivel comunitario, se fomenta la participación activa mediante estrategias como los clubes de embarazadas, círculos de personas mayores, escuelas para padres, campañas de vacunación y visitas domiciliarias, con el objetivo de acercar los servicios y fortalecer la salud desde los territorios.

El documento fue validado con participación de las Direcciones Departamentales de Redes Integradas en Salud (DDRISS), las unidades de Género y de Atención a Pueblos Indígenas, y se alinea con la Política General de Gobierno 2024–2028.

Al respecto, la vicepresidenta Herrera dijo: “ahora contamos con una estrategia que hoy ha presentado el Ministerio de Salud y que es el resultado de muchos años de trabajo. Así que para adelante tenemos el conocimiento, tenemos la evidencia y ahora toca seguir esa ruta”.

En esa misma línea, el ministro Barnoya apuntó: “tanto el informe como las normas responden a la necesidad de contar con información que nos va a permitir identificar desafíos y oportunidades para desarrollar planes puntuales en materia de salud pública. Dicho en otras palabras, hacer salud pública basado en evidencias” .

Ambos documentos constituyen herramientas fundamentales para reducir la mortalidad materna, mejorar la equidad en salud y avanzar hacia una atención integral, accesible y culturalmente pertinente en el país.

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