Programa de Salud Mental trabaja en la prevención de la demanda de sustancias
Con la llegada de la pandemia, las reuniones se terminaron, pues la socialización declinó al no asistir a la escuela, la iglesia, o con los amigos. Producto de ello los factores de riesgos al consumo de sustancias adictivas aumentó en los adolescentes, lo cual ha sido un problema que se ha detectado en los servicios de salud. Por ello el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social -MSPAS- pone a disposición de la población atención profesional en psicología.
“En los Centros de Salud hay psicólogos que dan charlas. Es importante que los padres se involucren como familia en esta temática y también se realiza una prueba que se llama Audit (cuestionario) que es relativa al consumo de alcohol y la persona puede verificar cuanto está ingiriendo para que el terapeuta establezca en que línea debe trabajar”, explicó la Dra. Aracely Téllez, coordinadora del Programa de Salud Mental.
Y es que casi siempre se busca ayuda profesional, cuando ya los problemas no se pueden solucionarse por sí mismos, esta ayuda se les puede brindar en los servicios de salud, a través de los psicólogos, quienes tienen los conocimientos y la metodología para el abordaje de esta naturaleza.
Cada departamento cuenta con los servicios de psicología, para lo cual 340 psicólogos están distribuidos en las 29 áreas de salud, en tanto entre los hospitales hay 140 profesionales de la salud mental. De esta manera el MSPAS trabaja en la prevención de la salud mental y demanda de sustancias entre otros tipos de apoyo que requiere la población guatemalteca.
De acuerdo a Téllez, el consumo de sustancias causa daño en la vida del ser humano, principalmente en el cerebro, porque destruye las neuronas. Los signos que se presentan cuando un adolescente consume sustancias pueden ser: somnolencia, temblor, dilatación de las pupilas, falta de apetito, movimientos descoordinados, baja autoestima y falta de interés en crecer como seres humanos.
Para prevenir el consumo de sustancias en los adolescentes se recomienda: apoyo de parte de la familia, crianza con autoridad, establecimiento de normas dentro de la familia y en la escuela, establecer límites, participar en programas de cultura y prácticas deportivas.
Es importante que los padres de familia supervisen las actividades que realizan sus hijos, para que puedan vivir alejados de las drogas y consumo del alcohol. Guatemala ocupa el segundo lugar en consumo de alcohol, después de Estados Unidos.
El MSPAS, a través del Programa de Salud Mental, del Departamento de Regulación de los Programas de Atención a las Personas con el apoyo de la Embajada Estados Unidos, trabaja en la prevención del consumo de sustancias. Cabe resaltar que para dejar el consumo de sustancias, debe existir voluntad y apoyo de la familia, la cual juega un papel trascendental para apoyar al adolescente y considerarlo como una persona que tiene valor y que puede salir de la situación.
