Quetzaltenango honra la memoria con dos multitudinarios conciertos del «Réquiem» de Mozart
El Centro Cultural Intercultural de Quetzaltenango recibió a más de 165 artistas en los conciertos del «Réquiem» de Mozart, el 22 y 23 de marzo último, donde más de 2,500 personas se reunieron para ser parte de una experiencia artística.
La primera presentación congregó a más de 1,200 asistentes, mientras que la segunda función reunió a alrededor de 1,500 personas, entre familias, amigos y público en general, consolidando una respuesta extraordinaria hacia este homenaje sinfónico en memoria de las víctimas y héroes del terremoto de 1976.
Bajo la dirección del maestro Marvin Ardany López, la Orquesta Sinfónica Regional de Occidente y el Coro Ad Aeternus —integrado por el Coro Nacional de Guatemala, el Coro Nacional de Personas con Discapacidad, el Coro Lírico Guatemala y un coro externo conformado por artistas seleccionados en audición— dieron vida a una de las obras más emblemáticas del repertorio universal, además de otros temas de un programa selecto.
Réquiem inolvidable
Durante ambas presentaciones, el público vivió la intensidad de una obra que, concebida como una misa cantada, transita entre la fuerza dramática y el recogimiento espiritual. Los metales marcaron los pasajes más intensos, mientras que las cuerdas y las voces aportaron profundidad y solemnidad, destacando la participación de los solistas Dulce Paiz, Adriana Ixcot, Sergio Alvarado y José Guillén.
En la primera jornada se contó con la presencia del viceministro de Cultura, Rodrigo Carrillo, quien destacó la importancia de descentralizar el acceso al arte. En la segunda presentación asistió la gobernadora departamental, Bibiana Leticia Ramírez, reafirmando el respaldo institucional a este tipo de iniciativas culturales en el territorio.
A seis meses de su creación, la Orquesta Sinfónica Regional de Occidente se consolida como un eje clave en el fortalecimiento de la vida artística del país, en el marco de la Temporada Sinfónico Coral «Ad Aeternus Réquiem», impulsada por el Ministerio de Cultura y Deportes.
Las ovaciones del público marcaron el cierre de ambas noches, en las que la música se convirtió en un espacio de memoria compartida. La interpretación del «Réquiem» reafirmó que el arte no solo se escucha, sino que también se siente y se vive colectivamente.
