Recomendaciones por la temporada lluviosa y condiciones de humedad en el país
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La vigilancia agroclimática que realiza el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), permitió identificar una disminución significativa del déficit de humedad en gran parte del territorio nacional, así como la presencia de excesos de lluvia en algunas regiones del país, por lo que se emiten recomendaciones preventivas para los sectores agrícola y pecuario.
De acuerdo con el análisis semanal del régimen agroclimático, elaborado por el Centro de Información Estratégica Agropecuaria, la temporada lluviosa muestra un establecimiento más evidente durante esta semana, favoreciendo la recuperación de la humedad en los suelos y ampliando las áreas con condiciones favorables para la producción agropecuaria.
El monitoreo, que abarca los 22 departamentos y 278 municipios del país mediante sistemas especializados de información, reporta excesos de lluvia principalmente en Petén, Alta Verapaz e Izabal. Asimismo, se registran acumulados superiores a los 100 milímetros en Jutiapa, Escuintla, Santa Rosa, Chimaltenango, Quetzaltenango, Huehuetenango, Sololá y Petén.
Estas condiciones climáticas benefician zonas productoras de cultivos como café, granos básicos, hortalizas, aguacate, arroz, caña de azúcar, cacao, cardamomo, banano, plátano, papaya y piña. Sin embargo, también persisten altas temperaturas en departamentos como Alta Verapaz, Escuintla, Huehuetenango, Izabal, Jutiapa, Petén, Santa Rosa y Zacapa.
Ante este panorama, los especialistas del Viceministerio de Desarrollo Económico Rural (VIDER) recomendaron a los productores agrícolas monitorear los cultivos sensibles al exceso de humedad para prevenir la aparición de enfermedades causadas por hongos, incorporar materia orgánica al suelo para reducir la erosión hídrica e implementar prácticas de conservación en terrenos con pendiente.
Para el sector pecuario, el Viceministerio de Sanidad Agropecuaria y Regulaciones (VISAR), recomienda mantener vigilancia en ríos, quebradas y áreas susceptibles a inundaciones que puedan poner en riesgo al ganado, evitar el estancamiento de agua para prevenir la proliferación de hongos y bacterias, y garantizar el acceso permanente a agua para disminuir los efectos del estrés térmico en los animales.
