Reconocen labor de Guatemala en el fortalecimiento de la ruta hacia la eliminación de la malaria
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En un avance decisivo para la salud pública, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha reconocido a Guatemala en la consolidación de su capacidad estratégica para la eliminación de la malaria, logrando indicadores históricos en la detección temprana y el tratamiento oportuno de la enfermedad a través de la red de servicios.
Estos avances cuentan con el respaldo técnico y financiero del BID, a través de la Iniciativa Regional para la Eliminación de la Malaria (IREM).
El BID resalta que, con la integración de la estrategia DTI-R (Diagnóstico, Tratamiento, Investigación y Respuesta) en los servicios rutinarios del país, ha permitido que el diagnóstico de casos sospechosos haya mejorado de manera significativa, pasando de un 5.7% en 2019 a un 30.2% en 2024, duplicando además las pruebas en comunidades priorizadas.
Los resultados de la primera verificación externa independiente destacan una mejora sustancial en la capacidad de respuesta del sistema de salud, dentro de esta labor se destaca lo siguiente:
• Se pasó del 51.7% al 65.7% de los pacientes que inician su tratamiento en menos de 24 horas tras el diagnóstico.
• La detección en las primeras 48 horas desde el inicio de los síntomas aumentó del 13.7% al 34.4%.
• El 100% de los casos confirmados fueron investigados dentro de los tres días que dicta el protocolo.
Además, la red nacional de diagnóstico se ha consolidado con un 73.7% de laboratorios funcionales y una mejora significativa en la disponibilidad de suministros, que pasó de un escaso 2.4% en 2019 a un 35.5% en 2025.
“La lucha es contra el parásito, y el parásito está en las personas. Por eso, lo primero es detectar y diagnosticar a tiempo a las personas enfermas y tratarlas lo más rápido posible”, destacó Emma Iriarte, secretaria ejecutiva de la IREM, al valorar los esfuerzos de Guatemala.
En el marco de estos esfuerzos, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), a través del Programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores, con el apoyo de la iniciativa IREM, ha implementado la estrategia regional Detección, Diagnóstico, Tratamiento, Investigación y Respuesta (DTIR), recomendada por la Organización Mundial de la Salud y Organización Panamericana de la Salud (OMS/OPS) para acelerar la eliminación de la malaria en Guatemala.
Estos esfuerzos se hacen principalmente a nivel de las Direcciones Departamentales de Redes Integradas de Servicios de Salud (DDRISS) de Alta Verapaz, Petén Norte, Peter Suroriente, Petén Suroccidente, Escuintla, Quiché Área Ixcán y Baja Verapaz, las cuales mantienen transmisión local de la enfermedad.
Entre los principales logros está el fortalecimiento de la red de diagnóstico que incluyen establecimientos de salud, agroindustria y colaboradores voluntarios para malaria. El incremento de la vigilancia a través del diagnóstico temprano y tratamiento oportuno.
Se cuenta además con un sistema de información que forma parte del sistema de vigilancia epidemiológica de malaria a nivel nacional, para la toma de decisiones oportunas. También, una cobertura del 80% de mosquiteros tratados con insecticida de larga duración en las comunidades con transmisión activa de malaria.
Asimismo, la situación epidemiológica en el país ha mejorado. En el año 2000 se reportaron 53,311 casos a nivel nacional, y para finales de 2025 se reportaron 3,272 casos, lo que significa una reducción del 94%.
Respecto al BID, un pilar fundamental en este éxito ha sido la labor de los Colaboradores Voluntarios (ColVol), hombres y mujeres que residen en sus comunidades y acercan el diagnóstico y la notificación al sistema de salud. La entidad resalta que su presencia permite “activar rápidamente la investigación del caso y proteger al entorno familiar y comunitario”.
Para el Ministerio de Salud la eliminación de la malaria es un compromiso que cuenta con la unión de esfuerzos de entidades como el BID, las comunidades y otros actores fundamentales que vienen a contribuir al fortalecimiento del Modelo de Atención Integral e Incluyente basado en Redes de Atención en Salud, con el objetivo de garantizar el bienestar desde los territorios.
