Rutinas y buen descanso para un inicio de clases saludable

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El inicio del año escolar implica cambios importantes en los horarios y actividades diarias de los niños y adolescentes. Por ello, establecer rutinas y garantizar un buen descanso resulta fundamental para que los estudiantes enfrenten el nuevo ciclo escolar de manera saludable.

Selvin Chan, del Programa de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), señaló que durante el regreso a clases los niños deben adaptarse nuevamente a horarios más estructurados, lo cual incluye levantarse temprano, cumplir con jornadas escolares completas y realizar tareas en casa. 

Ante esta nueva dinámica, contar con rutinas claras permite que el cuerpo y la mente se ajusten de forma gradual.

Es necesario que los padres o cuidadores de los niños comiencen a ajustar los horarios de sueño una o dos semanas antes del inicio de clases. 

Reducir el tiempo frente a pantallas como la televisión, los videojuegos o el celular, especialmente en horas de la noche, contribuye a que los niños concilien el sueño con mayor facilidad.

Asimismo, es importante mantener una alimentación adecuada. Evitar comidas pesadas en la cena y optar por alimentos más ligeros que faciliten la digestión y favorezcan un descanso reparador. 

Dormir entre siete y ocho horas diarias es lo mejor para que los niños puedan rendir adecuadamente al día siguiente.

Otro aspecto relevante es la organización del tiempo para las tareas escolares. Debido a factores como el tráfico y las largas jornadas, muchos estudiantes llegan tarde a casa. 

Ante esta situación, el especialista sugirió adelantar tareas durante el fin de semana y asignar actividades sencillas que los niños puedan realizar de manera autónoma, dejando la revisión para cuando los padres estén disponibles.

Además, integrar actividades previas al inicio de clases, como la lectura de un libro o recordar experiencias positivas del año anterior, ayuda a retomar la rutina sin generar sobrecarga. Estas acciones permiten que el regreso a clases sea progresivo y ordenado.

El especialista resaltó que las rutinas no solo aplican para niños y adolescentes, sino también para las familias. 

Mantener horarios estables de sueño, estudio y descanso contribuye a un entorno más organizado y saludable, lo que previene el cansancio, el desorden y el bajo rendimiento durante el ciclo escolar.

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