Según estudio internacional Guatemala destaca en América Latina en las administraciones que cuentan con la confianza de población
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De acuerdo con un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) titulado “Panorama de las Administraciones Públicas: América Latina y el Caribe 2020”, en Guatemala se aprecia uno de los mayores índices de confianza popular entre los países de América Latina y el Caribe (ALC).
Leer el estudio completo aquí: https://bit.ly/3nxtMgy
“La confianza en el gobierno es esencial para la cohesión social y el bienestar, y a su vez afecta la capacidad de éste para implementar reformas. Costa Rica (48 por ciento), Guatemala (46 por ciento) y Paraguay (46 por ciento) son los países de América Latina con el nivel más alto de confianza en el gobierno”, se establece en una de las conclusiones del estudio.
La amplia investigación del BID sobre 26 naciones de ALC se hizo en conjunto con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), una institución mundial que promueve políticas que favorezcan la prosperidad, la igualdad, las oportunidades y el bienestar para todas las personas.
“Existe un consenso en la literatura académica de que la confianza influye en la relación entre las personas y su gobierno y tiene un impacto en los resultados de las políticas públicas (OCDE, 2017)”, destaca el estudio con datos que abarcan hasta 2020.
En el capítulo 11 denominado “Resultados fundamentales del gobierno”, se define a la confianza como “uno de los fundamentos más importantes sobre los cuales se construye la legitimidad y la sostenibilidad del sistema político y es clave para garantizar el cumplimiento con las regulaciones y con el sistema tributario”.
La confianza en el gobierno es esencial para la cohesión social y el bienestar, debido a que “afecta la capacidad del gobierno para implementar reformas. En consecuencia, es necesaria para el funcionamiento justo y efectivo de las instituciones públicas”.
Medidas de confianza en Gobierno y la relación sociedad-instituciones
La investigación de las administraciones públicas de América Latina y el Caribe, que resultó de la colaboración entre el BID y la OCDE, subraya que “las medidas de confianza en el gobierno proporcionan una señal sobre la relación actual de la sociedad con sus instituciones”.
“También podrían leerse como una evaluación de cómo están funcionando los gobiernos y cómo se gestionan los asuntos públicos, y potencialmente también podrían ser predictores de agitación social”.
Sin embargo, considera que “la confianza está influenciada por una amplia gama de factores, incluida la aprobación de los líderes. Además, de acuerdo con la literatura académica, otros factores como la integridad del sector público, el nivel de apertura del gobierno, la calidad de los servicios y la equidad percibida también podrían desempeñar un papel en los niveles de confianza declarados”.
Detalla que en promedio, los niveles de confianza en ALC alcanzaron el 33,9 por ciento en 2018, que implica 4.4 puntos porcentuales (p.p.) menos que en 2007, y por debajo del promedio de la OCDE de 45 por ciento.
Resalta que “los países de ALC donde la confianza en el gobierno es más alta son Costa Rica (48 por ciento), Guatemala (46 por ciento) y Paraguay (46 por ciento)”.
“En el otro extremo del espectro –agrega-, la confianza es más baja en Argentina (26 por ciento), Venezuela (24 por ciento) y Brasil (17por ciento). Entre 2007 y 2018, la confianza aumentó más en Paraguay (29 p.p.), Ecuador (28 p.p.) y Jamaica (17 p.p.).
Por otra parte, las mayores reducciones en los niveles de confianza ciudadana se produjeron en Venezuela (39 p.p.), Uruguay (25 p.p.) y Colombia (24 p.p.).
La investigación revela que “los jóvenes en los países de ALC tienden a tener niveles de educación más altos que sus padres, así como también un mayor acceso a las nuevas tecnologías e información. Todos estos factores contribuyen a configurar expectativas más altas y pueden aumentar las demandas hacia los gobiernos”.
Según el estudio, que analiza el funcionamiento del sector público en ALC y los desafíos de gobernanza que enfrentan los países de la región, el fortalecimiento de la calidad institucional es una condición necesaria para aumentar la confianza en los gobiernos y contrarrestar el descontento ciudadano.
“De hecho, la implementación incompleta de reformas previas, combinada con una gestión ineficaz de su economía política, es todavía un desafío importante para algunos países de la región.
Para enfrentar este reto, es esencial fortalecer la capacidad de los gobiernos para superar la resistencia de intereses poderosos que todavía tienen influencia para la preservación del status quo, incluidos aquellos que se benefician de la opacidad y la baja rendición de cuentas”.
La investigación, que se recoge en un texto de 203 páginas publicado por el BID, establece que “el desencanto popular y la disminución de la confianza en las instituciones públicas son más que nunca una amenaza real”.
“Los países de ALC lograron una mejora significativa del bienestar durante las últimas dos décadas; sin embargo, estos logros están en riesgo y la confianza en el gobierno ha disminuido”. En 2018, puntualiza, “34 por ciento de la población en ALC reportó tener confianza en el gobierno, cuatro puntos porcentuales menos que en 2007”.
En general, los hechos analizados demuestran “cómo la región ha logrado un progreso notable en varias áreas, incluido un mayor compromiso para involucrar a diversos actores en el desarrollo de regulaciones, una mayor transparencia en el proceso presupuestario y mejoras en el acceso a datos del sector público”, señala en otra de sus conclusiones.
