Supervisión sanitaria busca prevenir enfermedades en la Feria de Jocotenango

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La Feria de Jocotenango, tradicional celebración de la Ciudad de Guatemala en honor a la Virgen de la Asunción, se caracteriza por su amplia oferta gastronómica que atrae a miles de visitantes nacionales y extranjeros. Ante la alta afluencia y la diversidad de alimentos preparados, la Sección de Saneamiento Ambiental del Centro de Salud de Zona 1, en coordinación con personal de la Municipalidad de Guatemala, realizó la inspección de más de 200 puestos de comida, en cumplimiento con el Acuerdo Gubernativo 249-2002, el Código de Salud y demás normativas vigentes.

Las asociaciones ACOFEGUA, COPARI, PANULTIP y METROIGLESIAS coordinan entre sí la participación de las ventas en las distintas ferias patronales, trabajando en conjunto con la municipalidad de la localidad anfitriona, quien los organiza y ubica. Sin embargo, la Feria de Jocotenango, en la Ciudad de Guatemala, destaca por ser la más grande del país y la única con un espacio lo suficientemente amplio para reunir a todas las ventas de comida en un mismo lugar.
Los inspectores, identificados con chaleco y gafete oficial, verificaron que los manipuladores tuvieran su Tarjeta de Salud y Carné de Manipulación de Alimentos, además de cumplir con normas de higiene personal, limpieza del mobiliario y adecuada conservación de los alimentos.

Según el director del Centro de Salud de Zona 1, Dr. Luis Fernando Velázquez Padilla, estas supervisiones también incluyen la correcta disposición de la basura, el uso de redecilla, no portar joyería y accesorios en las manos, uñas cortas, el lavado de manos de los manipuladores de alimentos, entre otras. “El objetivo de estas acciones es garantizar que los vendedores ofrezcan alimentos libres de contaminación, prevenir enfermedades gastrointestinales y virales durante la feria, y cumplir con la legislación y acuerdos vigentes aplicables en todo el país”, explica César Martínez, Inspector de saneamiento del Centro de Salud de zona 1.

La normativa establece que todo manipulador debe estar capacitado en Buenas Prácticas de Manipulación (BPM) antes de iniciar sus labores, con constancia vigente de un año, requisito indispensable para laborar en el área alimentaria. En caso de incumplimiento, se levanta un reporte para que la municipalidad correspondiente aplique sanciones según el Artículo 51 del Acuerdo Gubernativo 249-2002. 

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