Un mundo y un futuro diferentes
La juventud merece un planeta sin contaminación, sin violencia que empañe su futuro, con sociedades verdaderamente humanizadas y comprometidas con el bienestar y el desarrollo de las y los jóvenes, en espacios en los cuales puedan desenvolverse y aportar con su trabajo, liderazgo, ideas y creatividad, un mundo mejor para todas y todos.
En esa línea, la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció el 12 de agosto de 1999, como el Día Internacional de la Juventud, derivado de las recomendaciones de la Conferencia Mundial de Ministros de la Juventud, en Lisboa en 1998.
Concienciar a la colectividad acerca de los problemas de la mocedad en la actualidad, así como la importancia que tienen las y los muchachos para ayudar a las poblaciones a crecer y desarrollarse en el ámbito mundial, son algunos de los objetivos de ese día de conmemoración.
Según la Organización de Naciones Unidas (ONU), la mitad de las personas en el mundo tiene 30 años o menos y se espera que representen el 57 por ciento de la población para finales del 2030. En Guatemala ya representan más del 53 por ciento de sus habitantes.
El ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), se une a ese festejo internacional, al tiempo de exhortar a ese grupo etario, para que se involucre y asuma su compromiso tanto en lo local como en lo nacional para enriquecer los procesos en las diferentes instituciones públicas y privadas del país.
Verónica Pineda, psicóloga del Programa de Adolescencia y Juventud de la cartera de Salud, comenta que ese día se busca sensibilizar a la familia, a la comunidad y a la mayor cantidad de otros actores sociales acerca de la importancia de invertir, apoyar e impulsar programas y proyectos que promuevan el desarrollo integral.
Adiciona que se abordarán algunos temas como el empleo, la educación, los derechos humanos, la prevención de la violencia y la salud y determinantes psicosociales, pues el MSPAS por medio de las Redes Integradas de Servicios de Salud, brinda atención integral y diferenciada a los jóvenes además de realizar acciones de promoción y prevención con información y educación en salud para las personas, los parientes y las localidades.
«Desde el Programa de Adolescencia y Juventud, motivamos a los jóvenes a que asistan a los servicios preventivos de salud y a la atención oportuna de enfermedades para que promuevan estilos de vida saludables que les permitan alcanzar sus metas y sueños y, sobre todo, orientados a cuidar su salud mental con responsabilidad de su auto cuidado», concluye la especialista en salubridad.
