Una prevención temprana

Cada 15 de febrero se conmemora en el planeta, el Día Mundial del Cáncer Infantil, con el fin primordial de hacer conciencia en las sociedades acerca de las enfermedades de las y los niños y lo que produce ese mal. Los factores que influyen son genéticos o que estén expuestos a medicamentos o virus como Epstein-Barr, (virus del herpes) y a las radiaciones.

Ese día se instituyó en Luxemburgo, en 2001, como una iniciativa de Chidlhood -Cancer International (CCI), solo en América Latina y el Caribe, se estima que 29 mil niñas, niños y adolescentes se verán afectados por el cáncer infantil, el cual se presenta con frecuencia entre las edades de 10 a 12 años.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 400 mil niños y adolescentes padecen de algún tipo de carcinoma entre los tipos más comunes se encuentran las leucemias en primer lugar, seguido por los cánceres cerebrales, linfomas y tumores sólidos.

Para el ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), es de suma importancia la atención y la prestación de sus servicios a la población infantil, por lo cual recomienda a las comunidades que se acerquen al centro de salud más cercano si hubiera alguna duda en torno a la salud de sus hijos para descartar o iniciar con un tratamiento adecuado.

Asimismo, la cartera salubrista se une a un aniversario más en esa fecha especial, al tiempo de sensibilizar a las personas en general sobre los desafíos a los que se enfrentan tanto los niños como los adolescentes que viven con ese padecimiento.

El cáncer infantil puede tratarse

Eduardo Palacios, del Programa Nacional para la Prevención de Enfermedades Crónicas no Transmisibles y Cáncer del MSPAS, menciona que el cáncer infantil generalmente es hereditario y es producido por alteraciones en el Ácido Desoxirribonucleico (ADN), de los genes que están presentes en los espermatozoides y en los óvulos.

Añade que hay algunos casos en niños mayores los cuales son adquiridos y el cáncer más usual en el primer año de vida es la retinoblastoma (cáncer ocular poco frecuente que se forma en la retina), el pequeño puede tener los ojos de diferente color, luego las leucemias, los linfomas y los del sistema nervioso central.

En relación con las leucemias pueden variar los síntomas; pérdida de peso, generalmente puede presentarse fiebre, decaimiento y, al consultar al médico tratante, quien hace el diagnóstico de leucemia o bien de linfoma que son los más comunes.

En cuanto a los cánceres que afectan al sistema nervioso central, tienen que ver con los constantes dolores de cabeza. Por ello, es importante hacer la consulta temprana en la red de servicios de salud, para que se investigue, se diagnostique y se pueda obtener un tratamiento oportuno.

"Afortunadamente, ese padecimiento en las y los infantes es más tratable y los resultados de la medicación es mucho más favorable que en los adultos, pues se puede alcanzar hasta del 60 por ciento de curación", finaliza el profesional de la salud.

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