Vacunación y prevención: medidas claves para proteger a la familia contra la tos ferina

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El bienestar de la familia es primordial. Prevenir enfermedades como la tos ferina es vital a través de la vacunación, ya que puede afectar a personas de todas las edades, por lo cual reducir los riesgos, especialmente en menores de seis meses, es fundamental. 

La tos ferina es causada por la bacteria Bordetella pertussis y se transmite a través de gotas de saliva expulsadas al toser o estornudar. 

El Ministerio de Salud recuerda que la vacuna es la forma más efectiva de prevenir la tos ferina, también conocida como “tos perruna”. Las vacunas se encuentran disponibles sin costo en los servicios de salud del país y forma parte del esquema nacional de vacunación para niños y embarazadas.

El esquema de vacunación vigente incluye la vacuna Hexavalente, administrada en tres dosis como serie primaria a los 2, 4 y 6 meses de edad. Posteriormente, se aplican refuerzos con la vacuna DPT (difteria, tos ferina y tétanos) a los 18 meses y a los 4 años. El tercer refuerzo se administra a los 10 años con la vacuna Tdap, que protege contra Difteria, Poliomielitis y Tos Ferina, y forma parte del esquema de DPT.

En el caso de las embarazadas, la vacuna indicada es la Tdap (tétanos, Difteria y Tos Ferina) la cual debe aplicarse a partir de las 20 semanas de gestación.

Asimismo, esta dosis es esencial para prevenir la tos ferina en el recién nacido, ya que le transmite protección desde el embarazo, única forma de tener inmunidad antes de cumplir los 2 meses de vida, misma que se transfiere durante el periodo que la madre esté embarazada y vacunada

Síntomas

En sus primeras etapas, esta enfermedad suele confundirse con un resfriado común, ya que provoca moqueo, fiebre y tos leve. Sin embargo, después de una o dos semanas, los síntomas se intensifican. La tos se vuelve más fuerte y persistente, puede causar vómitos, episodios de ahogo y dificultad para respirar. 

En el caso de los bebés, estas manifestaciones pueden representar un riesgo mayor. Por ello, detectarla a tiempo es fundamental para evitar complicaciones.

Tratamiento 

Este incluye antibióticos, los cuales deben administrarse únicamente bajo indicación médica. Además, se recomienda dar tratamiento preventivo a cualquier persona que haya tenido contacto directo con un caso confirmado en laboratorio, aunque no tenga síntomas.

Prevención
* Mantener aislamiento en caso de sospecha o confirmación de la enfermedad. 
* Utilizar correctamente la mascarilla.
* Ventilar correctamente los ambientes en casa.
* Practicar higiene de manos de manera frecuente y adecuada.

Es importante que la población se mantenga informada, acudir a los servicios de salud ante cualquier síntoma y completar los esquemas de vacunación. Protegerse es proteger también a quienes están a nuestro alrededor.

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