Vacunar contra el sarampión es clave para proteger la salud de la niñez

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El sarampión es una enfermedad vírica altamente contagiosa que se transmite con facilidad por gotículas procedentes de la nariz, boca y faringe de las personas infectadas. Puede causar cuadros graves, provocar complicaciones y, en algunos casos, llegar a ser mortal.

Este padecimiento puede afectar a cualquier persona, aunque los niños son especialmente vulnerables. Por ello, la vacunación es la medida más eficaz para prevenir el sarampión. 

La primera dosis de la vacuna triple vírica (sarampión, paperas y rubéola) se aplica en la red de servicios de salud de manera gratuita a partir del año de vida, y se recomienda una segunda dosis entre los 18 meses y los 6 años.

Quienes han recibido ambas dosis se consideran inmunes, con una eficacia cercana al 97%. Una sola dosis ofrece una protección del 93%. Los efectos secundarios suelen ser leves y temporales, mientras que los eventos graves son extremadamente raros.

Virus

El sarampión es un virus que se aloja en la mucosidad de la nariz y la garganta de las personas infectadas. Por ello, al hablar, reír, toser o estornudar, se libera al aire y puede ser inhalado por quienes se encuentran cerca.

Además, el virus puede permanecer activo hasta dos horas en espacios cerrados. Debido a su alta capacidad de transmisión: se estima que el 90% de quienes no están vacunados pueden contagiarse tras exponerse a una persona enferma.

Los primeros síntomas suelen aparecer entre 7 y 21 días después del contagio. La fiebre, que puede superar los 39 °C, se acompaña de secreción nasal, tos y ojos rojos. Entre el tercer y quinto día, aparece una erupción de manchas rojas que inicia en el rostro y se extiende al resto del cuerpo.

Aunque muchas personas se recuperan sin secuelas, alrededor de un tercio de los casos presenta complicaciones. Entre las más comunes se encuentran diarrea, infecciones de oído, que pueden provocar sordera, neumonía y, en situaciones más graves, convulsiones e infecciones del sistema nervioso.

El sarampión puede ser mortal y representa un riesgo mayor para bebés menores de un año, niños pequeños, embarazadas y personas con sistemas inmunológicos debilitados.

 Tratamiento

No existe un medicamento que elimine directamente el virus del sarampión. Sin embargo, es posible tratar los síntomas, principalmente la fiebre, con fármacos adecuados y supervisión médica.
 
El ministerio de Salud insta a los padres y madres de familia a completar el esquema de vacunación de sus hijos, la vacuna es segura, gratuita y efectiva. Proteger a los niños contra el sarampión no sólo preserva su salud, sino que también previene brotes en la comunidad.

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