
Niñas y niños aprendieron el proceso de elaboración de alfombras de Semana Santa en una actividad que fortalece la preservación de esta emblemática tradición guatemalteca.
Las alfombras constituyen una de las expresiones más representativas e icónicas de la Semana Santa. Por esta razón, el Palacio Nacional de la Cultura se sumó a la preservación y fomento de esta tradición mediante un taller infantil de elaboración de alfombras, que invitó a niños y adultos a conocer el proceso básico detrás de estas obras de arte.
Con el apoyo del Colectivo Naveteros, decenas de niños aprendieron el paso a paso, los materiales y las técnicas esenciales para elaborar una alfombra de manera adecuada, en un espacio que promueve la creatividad y el valor de esta práctica cultural.
«La idea es que esta tradición se siga heredando y transmitiendo, para que trascienda en el tiempo y podamos contar con alfombreros en el futuro», expresó Wilson Ligorría, coordinador del colectivo artístico.
Esta actividad fue impulsada para que niñas y niños conocieran el valor y la importancia cultural de estas tradiciones.
Colorida tradición
Durante el taller, los menores conocieron los procesos básicos para la elaboración de una alfombra de Semana Santa, desde la planificación del diseño y la delimitación del espacio hasta la preparación de la base y el uso de moldes para dar forma a los distintos elementos decorativos.
El manejo adecuado de los materiales es fundamental. Se explicó el proceso de coloración del aserrín y el uso de flores, hojas u otros elementos naturales, siempre manteniendo el orden y la limpieza.
Actividad familiar
Norma Mildred Zavala acompañó a su nieto de 10 años y a su hijo a vivir esta experiencia enriquecedora. «Me parece muy importante que no se pierdan las tradiciones. Es una actividad que refleja la riqueza, la historia y los valores de nuestra cultura; me alegra que se promueva, especialmente para los niños, para que conozcan y se identifiquen con las tradiciones de nuestro país».
Por su parte, Daniel Cohen, padre de familia, aseguró que es positivo que estas actividades sean promovidas por entidades de gobierno, ya que fomentan los valores culturales y tradicionales en los menores de edad. Señaló que la forma de preservarlas es transmitiéndolas, tanto en la familia como desde las instituciones hacia los niños.