Presentan libro sobre la memoria y reconstrucción de San Juan Comalapa tras el terremoto de 1976
¿Qué podemos aprender sobre el terremoto de 1976? Bajo esta pregunta se realizó la presentación del libro «Terremoto: Muerte y resurrección de un pueblo, Comalapa 1976», en la Biblioteca Nacional de Guatemala «Luis Cardoza y Aragón», un espacio que unió a testigos, historiadores y público en general para recordar aquel 4 de febrero.
Casi 50 años han pasado desde aquella madrugada que marcó profundamente la historia de Guatemala. La respuesta se basa en recordar que somos parte de una comunidad capaz de unirse, reconstruirse y mantener viva la memoria colectiva frente a la adversidad.
En ese espíritu de memoria y reflexión, se presentó el libro testimonial del autor Jorge Mario Cordón López en el vestíbulo de la Biblioteca Nacional. La actividad conmemoró el terremoto del 4 de febrero de 1976 y permitió recordar uno de los episodios más dolorosos en la historia del país, al tiempo que invitó a reflexionar sobre las lecciones que dejó para las generaciones actuales.
Panelistas
La presentación contó con la participaron de dos panelistas invitados que compartieron reflexiones sobre el libro junto al autor:
- Enrique Noriega: el ganador del Premio Nacional de Literatura ofreció un análisis del contenido del libro. Destacó el valor de los testimonios reunidos en la obra.
- Germán Curruchich: académico e investigador maya kaqchikel, compartió su perspectiva sobre lo vivido en San Juan Comalapa durante el terremoto. Desde su visión, relató cómo la comunidad enfrentó la devastación.
Por su parte, el autor del libro, Jorge Mario Cordón López, dedicó su intervención a rendir homenaje a todas las víctimas del terremoto. Explicó que su intención al escribir la obra no fue únicamente retratar la catástrofe, sino mostrar cómo el pueblo logró unirse para reconstruirse mediante acciones conjuntas.
Reconstrucción de la memoria
La publicación propone un recorrido por los acontecimientos del 4 de febrero de 1976. Por medio de testimonios, memorias y relatos, la obra reconstruye lo ocurrido en San Juan Comalapa, uno de los municipios más afectados por la tragedia, destacando el trabajo comunitario que permitió a la población levantarse nuevamente.
Además de rescatar los recuerdos de quienes vivieron el terremoto, la obra rinde homenaje a las víctimas y a los líderes comunitarios que impulsaron la reconstrucción. También resalta el papel del arte, la pintura y la narrativa como formas de preservar la memoria colectiva, integrando elementos de la cosmovisión maya kaqchikel y relatos ancestrales como los del Popol Vuh.
