Un micro conductor de un gran mal
Los diminutos agentes acarreadores de enormes males en cualquier momento pueden complicarnos la vida y la de la familia, sino se toman medidas urgentes para erradicarlos de nuestro entorno.
Cada 6 de noviembre se conmemora el Día de la Malaria en Las Américas, con el propósito de reforzar el compromiso de la región con la eliminación de esa enfermedad y, la prevención, de su restablecimiento.
La malaria, también conocida como paludismo, es un padecimiento prevenible y curable cuya transmisión es por medio de la picada de mosquitos hembras infectados, por ello, la previsión y el control de ese mal son fundamentales para disminuir su impacto en el mundo.
Vale recordar que fue el médico francés, Carlos Luis Alfonso Laveran, quien descubrió los protozoos parásitos causantes de esa dolencia, por lo cual obtuvo el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1907.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esa afección le arrebata la vida a un niño cada dos minutos y se reportan más de 200 millones de casos nuevos anualmente en el contexto internacional.
La lucha debe continuar
El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), además de unirse a esa celebración, hace un llamado a la población para que en conjunto se lleven a cabo acciones que contrarresten la proliferación de mosquitos trasmisores del paludismo y otras enfermedades.
Asimismo, la cartera salubrista informa que si se presentara la siguiente sintomatología; como fiebre intermitente, escalofríos y malestar general, se debe acudir inmediatamente al servicio de salud más cercano y no automedicarse, para que le sea proporcionada atención y un tratamiento adecuado y gratuito.
A decir del epidemiólogo Rodolfo Zeissig Bocanegra, del Programa de Enfermedades Transmitidas por Vector del MSPAS, en 2005, la Oficina Sanitaria Panamericana consideró esa fecha como el Día de la Malaria en Las Américas, cuya importancia es resaltar esa afección prevenible que perjudica principalmente a las áreas rurales y precarias.
“Ya son ocho años que en Guatemala, se tienen de interrumpir ese padecimiento, debido a los esfuerzos realizados por la cartera de Salud y la cooperación extranjera, para mantener bajo control el aparecimiento de algún brote,” enfatizó Zeissig Bocanegra.
Añadió que el paludismo es un sufrimiento febril agudo causado por parásitos del género Plasmodium que se propagan en las personas por medio de la picadura de mosquitos Anopheles, multiplicándose en el hígado contaminando a los glóbulos rojos. El Plasmodium Falciparum es el único capaz de producir malaria cerebral que ocasiona la muerte por coma o anemia.
Aún está pendiente la exterminación del Plasmodium Vivax que es uno de los agentes causales de ese mal en los humanos, pues está distribuido geográficamente y es el responsable de la mayoría de casos, pues es una enfermedad tropical considerada un problema de salud en el ámbito mundial.
La consigna de ese festejo tiene como objeto visibilizar la necesidad de contar con los recursos indispensables, para lograr la extirpación total de ese mal, pues hay áreas afectadas en el país como Alta Verapaz, Izabal y Escuintla, aunque el restablecimiento también tiene que ver porque permanece la amenaza de la reintroducción de casos que vienen de afuera.
“En la actualidad enfrentamos el cambio climático, pues la malaria es muy influenciada por esas alteraciones del clima, además la temperatura ambiental, las lluvias y la intensificación de los movimientos migratorios, por ello, debe continuar la lucha para lograr cero casos en la nación”, finalizó el profesional de la salud.
