Covial responde a la emergencia en carretera a El Salvador
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El kilómetro 24.5 la carretera a El Salvador se convirtió en una zona de lucha constante contra un enemigo silencioso y pesado: el lodo. Allí, bajo la amenaza de nuevos deslizamientos, más de 130 personas trabajan sin descanso para contener a la naturaleza y restablecer, cuanto antes, un paso seguro para miles de guatemaltecos.
El Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV), por medio de José Juan Istupe, director de la Unidad Ejecutora de Conservación Vial (Covial), informó en conferencia de prensa, en el Palacio Nacional de la Cultura, sobre la crítica situación que se vive en el kilómetro 24.5 de la CA-1 Oriente, donde ya se han registrado ocho deslizamientos de gran magnitud que mantienen restringido el paso en los cuatro carriles por razones de seguridad.
“La zona presenta un movimiento de suelo mayor al que se percibe. Ya se han removido aproximadamente tres mil metros cúbicos de tierra que, por su nivel de saturación, se comporta como lodo. Esta condición convierte el terreno en un constante riesgo de colapso, especialmente con las lluvias que siguen afectando el área”, explicó Istupe.
Para este día está prevista la colocación de los primeros contenedores, los cuales funcionarán como una barrera de contención temporal, diseñada para proteger al personal operativo y la maquinaria que trabaja en la zona.
Estos contenedores formarán una estructura de 72 metros de longitud dentro del área intervenida y serán rellenados con más de 550 metros cúbicos de roca, lo que les dará mayor densidad y resistencia estructural ante posibles deslizamientos.
En la actualidad, más de 130 trabajadores de distintas instituciones colaboran en las labores de mitigación, mientras se realiza un análisis técnico detallado que permita desarrollar un proyecto de emergencia integral. Este plan busca además de intervenir el punto afectado, otras zonas de riesgo a lo largo del talud.
Dicho proyecto se amparará en el artículo 95 de la Ley de Infraestructura Vial Prioritaria, que permite la ejecución rápida de obras en situaciones de emergencia, acortando procesos administrativos para dar una respuesta inmediata ante amenazas inminentes a la seguridad vial.
Las evaluaciones recientes indican que la inestabilidad del terreno se extiende tanto al norte como al sur del área principal, con signos visibles de hundimientos y desprendimientos. Incluso en la zona que actualmente se utiliza como vía provisional, gracias al apoyo de un colegio cercano, ya se observa afectación en la parte superior del talud, lo que indica que el movimiento es mucho más amplio de lo esperado.
Por ahora, las autoridades hacen un llamado a la población a seguir las indicaciones viales, evitar transitar por la zona y mantenerse informada por canales oficiales. La seguridad de miles depende de un terreno impredecible, de la respuesta rápida y técnica de quienes, desde el frente, buscan estabilizarlo.
