Salud mental, una prioridad en la vida de los adolescentes en proceso de reinserción

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El acompañamiento psicológico en los centros de juveniles de privación de libertad a cargo de la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia -SBS-, se ha convertido en la actualidad en una poderosa herramienta de valentía e inteligencia para las y los adolescentes en proceso de reinserción.

Las atenciones psicológicas se brindan tanto de manera individual como colectiva para las y los adolescentes en proceso de reinserción.

Tan solo durante el 2022 la Subsecretaría de Reinserción y Resocialización de Adolescentes en Conflicto con la Ley brindó 20 mil 470 atenciones psicológicas a adolescentes en proceso de resocialización,  las cuales aportaron grandes cambios a nivel físico, cognitivo y socioemocional, de acuerdo con los datos recabados en la memoria de labores de la SBS, correspondientes a ese período.

Las atenciones psicológicas, sumadas al modelo de trabajo Ocio Cero, incluyen la utilización de métodos como el aprender a tocar instrumentos musicales para ayudar a los adolescentes en su proceso de reinserción.

Minda Marroquín, psicóloga de la SBS, explica que este apoyo emocional permite que los adolescentes y jóvenes sean capaces de resolver de forma adecuada conflictos con otras personas, así también aprendan a tener mejor capacidad para entender sus propios problemas y a generar nuevas respuestas a luchas internas.

“Este tipo de intervenciones terapéuticas incrementa notablemente el autoestima de los privados de libertad, ya que disfrutan de mayor tranquilidad, reducen su ansiedad, estrés por encierro, elimina errores de pensamientos, de conducta y reduce la necesidad de un tratamiento farmacológico”, señala.

Algunos centros juveniles de privación de libertad también cuentan con mascotas terapeutas, como es el caso de "Salchi" en Casa Intermedia.

Algunos centros juveniles de privación de libertad cuentan con huertos, para que las y los adolescentes, además de poder cosechar sus propios alimentos, tengan terapias por medio del tiempo que le dedican a estas actividades.

Aparte de las terapias personalizadas, los jóvenes pueden optar a actividades terapéuticas como siembra y cosecha de pascuas y girasoles, además de clases de pintura y yoga, que fortalecen el tratamiento que busca reorientar su vida a un camino más productivo y con buen futuro.

La ayuda psicológica en los centros de privación de libertad forman parte del nuevo Modelo de Gestión Juvenil, el cual busca proporcionar en los adolescentes un cambio personal, social y afectivo con la finalidad de lograr una reincorporación a la sociedad basada en una buena salud mental.

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