La erupción del Volcán Santa María que marcó la historia de Guatemala
El 24 de octubre de 1902, a las 4:35 de la tarde, Guatemala fue escenario de uno de los eventos naturales más impresionantes del siglo XX. El volcán Santa María, el cuarto más alto del país y ubicado a las afueras de la ciudad de Quetzaltenango, despertó luego de más de 35,000 años de inactividad, dando lugar a la erupción más grande registrada en la historia nacional.
De acuerdo con investigaciones científicas, no existían antecedentes de erupciones de este volcán en tiempos históricos. Sin embargo, aquella tarde de 1902, el coloso abrió una gran brecha en su flanco suroeste, liberando una fuerza que transformó la vida en la región.
Durante la madrugada del 25 de octubre, la actividad se intensificó. La columna eruptiva alcanzó los 28 kilómetros de altura, mientras se escuchaban retumbos y sonidos semejantes a cañones que se percibieron en lugares tan lejanos como Ciudad de México y Punta Arenas, Costa Rica, a casi 1,000 kilómetros de distancia.

Por 40 horas, el volcán arrojó enormes cantidades de pómez y ceniza de composición dacítica, que llegaron a acumular hasta dos metros de espesor en las zonas cercanas y un milímetro en una superficie de más de 500,000 kilómetros cuadrados, cubriendo buena parte del occidente de Guatemala y extendiéndose hasta territorio mexicano.

Se estima que el evento expulsó 6.4 kilómetros cúbicos de magma, lo que la convierte en la segunda erupción más grande del siglo XX, solo superada por la del Katmai-Novarupta, en Alaska en 1912 y por encima de la del Monte Pinatubo, en Filipinas en 1991.
Más de un siglo después, el volcán Santa María continúa recordando el poder de la naturaleza a través de la actividad constante de los domos del Santiaguito, los cuales se empezarían a formar 20 años después en el mismo cráter que dejó la erupción de 1902.

Hoy, su comportamiento es monitoreado de manera permanente por el Instituto, Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH), como parte de los esfuerzos por comprender y anticipar la dinámica de uno de los sistemas volcánicos más activos e imponentes del país, el cual tiene una restricción para llegar a sus domos debido a l peligrosidad que representa.
